Corrí desnudo por el pasillo del motel, cubriéndome tan solo con las manos, detrás de mí, estaban ellos, la novia y el novio de las chicas de trío del cual yo era el pilar central.
- ¡VEN AQUÍ, BASTARDO! – grito el novio.
- ¡MALDITO, TE METISTE CON MI NOVIA! – grito la chica de cuerpo despampanantemente aterrador.
Solo tenia una salida, saltar de la ventana del pasillo del 3er piso del motel y rogar por un milagro.
Salté y mientras el estruendo del cristal roto, y los trozos de vidrio causaban estragos en mi hermoso cuerpo, empecé a recordar como me metí en un lío tan grande…
La herramienta informática más popular del momento, Facebook, me había reencontrado con
una amiga de la infancia, Sofía, la cual en su tiempo, me gustaba mucho.
Con el tiempo, me empecé a encontrar con ella en la micro, en el MSN, en las papas fritas, etc. Comenzamos a juntarnos de nuevo, pero note algo extraño en ella…el extraño exceso de cariño que demostraba por sus amigas, y por ello quedo bautizada como “tortillera”.
Todo marchaba normal, hasta que tuve que hacerle un trabajo de música country, y me quedo tan genial, (que aparte de enmarcarlo), que ella se me tiro encima y caímos en la cama de mi pieza, nos miramos asombrados, y a
ntes de que nuestros instintos acudieran al llamado del placer, la tome y me la saque de encima.
Cuando la fui a dejar, ella seguía tomándome de las manos y abrazándome, hasta que me aposto, a que no podíamos ir hasta su casa sin abrazarnos, acepté el desafío y caminamos cada uno en su vereda, sin embargo, seguía mirándome la cara, la nariz, la boca…y de un momento a otro, estábamos besándonos descontrolada y violentamente en la acera, como si nos fuésemos a comer el uno al otro. Cuando por fin me soltó, me susurro al oído: - ven conmigo -.
Llegamos a un motel (no tan de mala muerte), y entramos en una de las habitaciones, donde había una mujer esperándonos.
- ¿y este quien es? – pregunto enojada la tipa
- un amigo, que esta dispuesto a todo – la respuesta que mi amiga dio me aterro, y me excitó al mismo tiempo.
- mmmmmmm, supongo que tendremos que adelantarnos no mas, mi nombre es Eva por cierto – dijo la mujer satisfecha.
Ambas se abalanzaron sobre mí, y ahí fue donde todo comenzó…







